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30 enero 2011 7 30 /01 /enero /2011 21:24

Maria Ventocilla Cámara es, probablemente, una de las últimas grandes vecinas que hubo en mi barrio, el pasaje García Calderón, ubicado en el centro de Lima. Y no era solo por ser la mas antigua vecina, sino que además tiene un extraordinario don de gente. Maruja –como le dicen- no se casó ni tuvo hijos y tal vez decidió no tenerlos porque pensaría que sería egoísta dedicarle su vida a unos pocos que ofrecerla a enseñar e instruir a muchos mas en su profesión de educadora.

La señorita Maruja tiene 91 años, y se encontró de pronto con que había pasado toda una vida. Y al ver tras de sí los fructíferos años acumulados llegó a la conclusión que era tiempo de replegarse y descansar en la paz y la tranquilidad de una casa de reposo, lugar donde piensa pasar sus últimos años de vida. Esta decisión no fue fácil para ella, cuya fe y fortaleza marcaron la vida de esta pequeña calle del centro de Lima, que no volverá a ver regularmente su andar pausado, su voz cálida y su mirada sincera, llena de ese amor que sólo pueden irradiar aquellos que se sienten en paz consigo mismos.

Yo la conozco desde siempre. Tenaz educadora, doctora en educación, Maestra Cum-Laude, con Palmas Magisteriales y grandes reconocimientos en su fructífera vida académica, tanto como la de su hermana Carmen, con quien vivió toda su vida y que falleció el año pasado, y a quien siempre recuerdo con el mismo cariño y admiración. Ambas vivían en una de  las casas más bonita de mi cuadra, la casa verde con jardin en la entrada y un frondoso árbol lanzando ramas hacia la calle brindando frescura y sombra a quien pasara por allí.  Era una casa con  ese aire Victoriano de las casas de antaño, de una Lima señorial que alguna vez fue y que definitivamente no volverá a ser. Fue justamente en aquella casa que abrieron un colegio inicial llamado Santa Anita, el cual albergó por muchos años a la mayoría de chicos de mi generación, de las anteriores y de las siguientes, incluidos mis hermanos y yo. Aún recuerdo con cariño el uniforme de cuadritos verde y blanco, a las hermanas ventocilla recibiendo a los niños saludando a cada uno por su nombre, y cuando entraban al salón haciéndonos cantar “Jesusito de mi vida, eres niño como yo”

En el barrio muchos les decían “madrinas”, y creo que no necesariamente lo eran, solo que todos les teniamos mucho cariño y respeto. Y en esos años que las conocí también eran fervientes devotas de su fe e infaltables asistentes al rezo del rosario y la misa matinal en la Iglesia de mi barrio, La Recoleta. Miembros fundadores de la Asociación de Los Sagrados Corazones, eran una autoridad en materia de fe, tanto así que hasta los sacerdotes acudían a ellas para despejar alguna duda. Y lo mas bonito de todo, es que no solamente practicaban su fé en la teoría, sino también en la práctica, apoyando no sólo espiritualmente sino a veces hasta económicamente a mucha gente, con un celo e indicación estricta de no comentarlo, aunque muchas veces no pudieron evitar que suceda, pues la caridad y el amor desinteresado son virtudes que no pasan desapercibidas.

Los años, tristemente, pasan inexorablemente. Nos brindan la oportunidad de ganar experiencia mientras envejecen nuestros huesos. A medida que las hermanas Ventocilla veían como pasaban los años e iban envejeciendo, también veían como cambiaba el entorno en el que vivieron por tanto tiempo: los vecinos, las costumbres, la educación que impartieron. Fueron testigos de la transformación de una Lima que habían conocido tan linda y que ahora era tan gris, tan desordenada, tan extraña a la que ciudad en la que habían crecido. Pero aún así, ellas estaban orgullosas de todo cuanto podían y aún en los momentos difíciles nunca perdieron su entusiasmo.

Las hermanas Ventocilla fueron inseparables todos los años que Dios les regaló juntas hasta que su querido Jesús mando llamar por Carmen hace un año. Vivir una vida completa al lado de una persona que ya no está llenó la casa de recuerdos y supongo que una de las razones por las cuales Maruja decidió vender aquella casa grande que tantos buenos momentos guardaba en sus paredes y donde siempre se había respirado de a dos.  Cuando nos enteramos que se iría a una casa de reposo y que había vendido su casa fue como sentir que una parte de tu historia se iba con esa decisión.

En la parroquia le organizaron una misa de despedida por su partida, donde estuvimos mucha gente que la estimamos y queremos. Al final de la ceremonia, la señorita Maruja tomó la palabra. Agradecía a Dios por su vida, y por las personas que había conocido en el camino y por las cuales se sentía tan querida. Luego citó al artista Miguel Angel, quien alguna vez dijo que, a veces, las cosas más bellas no son las más complejas, sino las más sencillas, y con ello hablaba de lo orgullosa y feliz que estaba del lugar donde vivió, recordándonos que, a diferencia de otras ciudades del país y del mundo, esta es la ciudad de los reyes, la cuna de grandes santos, y en toda ella refulge y respira fe, aunque no lo notemos, y que es esa fe la que no debemos perder, no solo en el plano religioso o espiritual, sino también en nosotros mismos.

Es esa fe la que mantuvo su firmeza y carácter  todos estos años, y por la cual ahora se va, dejando un gran vacío y sentido afecto por parte de todas las personas que la conocemos y que estallamos en un gran aplauso al final de su discurso, en el atril del viejo templo de La Recoleta, Iglesia que la vio llegar tantas veces durante tantos años y que ahora la despedía con un sentido hasta luego, ese hasta luego de corazón que sólo se sabe dar a las personas que son realmente extraordinarias, como lo es ella.

Yo solo sé que la voy a echar de menos Srta Ventocilla. Vaya usted con Dios y que la acompañe siempre, porque se lo merece, pues hace falta mas personas como usted en este mundo para lograr que sea un mejor lugar para vivir.

Hasta siempre.

Rodolfo

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Comentarios

Eleodoro ventocilla 11/03/2017 17:40

Amigo Rodolfo. La tía Maruja Falleció ayer. La estamos velando en la iglesia de la Recoleta. Esta tarde a las 4 pm será cremada. Un cordial y agradecido saludo

Sophie 05/13/2016 19:41

Hola quisiera en que albergue se encuentra la profesora Maria Ventocilla Camara para poder ir a visitarla soy de Huacho.

Charo Flores 07/13/2012 21:59

Acabo de leer tu blog, felicitaciones por esa facilidad de palabra y me gustó más, sobre el relato que haces del colegio, me siento muy identificada con ello, y sobretodo era las que les gustaba el
colegio, las amigas, pero no las clases, jejej Bueno, el tema por el que te escribo es porque necesito ubicar a la Srta. Ventocilla Cámara, ella fue Directora de mi colegio GUE MICAELA BASTIDAS de
Breña, y éste año cumplimos nuestras Bodas de Oro, y estamos localizando a todas las que alguna vez compartieron nuestros años, nuestras aulas con nosotras, ella fue mi Directora en mi Primer Año
de estudio en el 74, por favor escribeme a mi email, esperaré tus gratas noticias: Rosario Flore

Rodolfo M Rodriguez 07/30/2012 03:36



escribame a ramorgenstern@hotmail.com para darle su direccion. Gracias por sus palabras



Ana Ventocilla viuda de Pirotta 07/24/2011 03:34


Rodolfo: Tu artículo maravilloso, quiero agradecerte por el a nombre mío y el de toda la familia con quienes lo compartí. Lo descubrí casualmente al estar en la computadora con mi tía Maruja a mi
lado un fin de semana que vino a mi casa y yo le decía que se puede conseguir variada información por Google "Mira pondré tu nombre le dije" ¡Que va a aparecer algo de mi hija! , me respondió ella.
No sabes la emocionante y gratísima sorpresa que ambas tuvimos. Mil gracias por tan lindo y cálido homenaje a mis queridas tías, sinceramente personajes especiales en nuestras vidas y
Felicitaciones por lo bien que escribes.
Bendiciones para ti y tu recordada familia:
Any Ventocilla viuda de Pirotta.


Rodolfo M Rodriguez 07/24/2011 14:57



Muchas gracias por tus palabras Any, todo el cariño para ti y para tu familia.



Virgy 04/08/2011 01:17


Sencillamente divino tu relato, gracias a Dios aun existen personas que dejan huella en su andar y cuando ya no esten su legado permanecera vivo porque sembraron con amor y muuuucha paciencia y
quizas no vean los frutos pero en la eternidad estaran gozando de toda la paz y felicidad que esta hecha para las personas que se entregaron al mundo realmente a vivir. Gracias muy bonito :)


Presentación

  • : al final de la calle
  • : Bueno, a mi me gusta, ojala a ustedes. Es un espacio donde escribo algunas historias personales, reales algunas y otras sazonadas, así como pensamientos y algunos extractos de cartas y viejas libretas que me pareció interesante compartir.
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